En las interacciones mediadas por la tecnología, la persona puede controlar en mayor medida que en los encuentros cara a cara el grado de implicación que quiere asumir, puesto que no se ve interpelada ni por las exigencias que comporta la corporeidad ni por la simultaneidad temporal que sí existen en las interacciones del mundo físico. En este sentido, y aunque en buena medida dependerá de la actitud de cada persona, es cierto que las interacciones digitales no tienden de por sí a facilitar “una comunicación a la vieja usanza, en la que se comprometía mucho el yo, sino una comunicación efímera y fragmentaria, cambiante y re movible a la manera en que la cultura de consumo ha enseñado a adquirir” (Verdú, 2012).
En mi experiencia personal viví la transición de no tener redes sociales y mantener una comunicación con una identidad real, a la parte de la actualidad cuando las redes sociales son y el entorno virtual hacen parte de la cotidianidad, por lo que he buscado encontrar un punto de equilibrio en el que mantenga al esencia de mi identidad.
Puedo decir que mi identidad física es similar a la virtual, tengo principios de transparencia en mi carácter y forma de ser, en las redes mis amigos son únicamente los que conozco en persona, soy poco amante de aceptar la amistad de personas desconocidas, o que no tengan un vinculo personal con alguno de mis conocidos y que ellos lo puedan referencia como una persona de la cual pueda ser amiga, por esta razón no hay necesidad de aparentar o usar un cosas en mi perfil mas allá de lo que yo soy en realidad, mantener estos principios en el campo virtual, me ha ayudado a fortalecer mi identidad pero no ha cambiarla en pos de algún beneficio en estas redes.
En los momentos de auge si reconozco que por la novedad del medio empece a depender mucho de ellas para mis comunicaciones, pero en la actualidad puse principios como controlar el tiempo que pasaba en ellas, esto para no afectara mi propia vida y ser codependiente de las mismas perdiendo así cosas tan valiosas en al identidad como la independencia.
Como anécdota entre a un grupo de chat de amigos hace muchos años atrás, en un principio fue interesante conocer personas, pero pasaron varios incidentes en donde me pude dar cuenta de lo vulnerable de este tipo de identidades virtuales de personas que solo se hacen conocer por este medio, por otra parte el peligro que ello implica, me basto una semana para no querer volver a probar estos medios para hacer nuevos amigos.
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